El EIR 2027 refuerza los controles antifraude
Qué se ha difundido sobre los controles del día del examen, qué hemos podido verificar y qué conviene hacer si vas a examinarte con normalidad.
Última actualización: 13 de agosto de 2026
Con la convocatoria de 2027 ha vuelto a circular una información que conviene situar antes de darla por buena: el refuerzo de los controles frente al fraude tecnológico en las aulas de examen. Merece la pena separar lo que consta de lo que solo se ha difundido.
Confirmado Qué está verificado y qué no
Esta página se publicó afirmando como confirmadas unas medidas concretas de detección. Revisada la Orden SND/854/2026, de 4 de agosto (BOE de 10 de agosto de 2026), no hemos podido localizar en su texto el detalle técnico que se atribuye a esos controles, así que aquí baja de categoría: se describe como previsto y no como confirmado. Es la regla de la casa y se aplica también a lo propio.
La distinción no es un formalismo. Una medida difundida en una nota o en una crónica puede describir con precisión lo que se va a hacer, pero no obliga a nadie; lo que obliga es el texto publicado y las instrucciones que cada sede comunica a las personas convocadas. Cuando las dos cosas coinciden, no pasa nada por haberlas confundido. Cuando no coinciden —y en una convocatoria de siete titulaciones y decenas de sedes ocurre—, quien se guio por la versión difundida se lleva la sorpresa el día del examen.
| Afirmación | Estado |
|---|---|
| El ejercicio se celebra el 23 de enero de 2027, con llamamiento a las 13:00 y comienzo a las 14:00 | Confirmado en la orden |
| Hay que acreditar la identidad con el documento original aportado en la solicitud | Confirmado como práctica de todas las convocatorias |
| Uso de equipos de detección de radiofrecuencias, campos electromagnéticos o materiales ferromagnéticos | Previsto, no verificado en el texto de la orden |
| Anulación del ejercicio y exclusión del proceso por uso de dispositivos | Previsto, no verificado en el texto de la orden |
Previsto Qué se ha difundido
Según la información difundida con la convocatoria, el personal responsable de las aulas podría emplear equipos pasivos capaces de detectar radiofrecuencias, campos electromagnéticos, materiales ferromagnéticos y otras señales asociadas a la presencia de dispositivos ocultos, con la anulación del ejercicio y la exclusión del proceso como consecuencia de su uso.
Mientras eso no se contraste con el texto publicado, la lectura prudente es la contraria a la alarma: no cambia nada para quien se examina sin dispositivos, y cambia todo para quien pensara entrar con alguno.
Tampoco hay motivo para tratar el asunto como una novedad de 2027 en particular. La prohibición de usar dispositivos electrónicos durante el ejercicio no es nueva; lo que se discute es el medio de comprobarla. Quien se prepara para la prueba y no para burlarla no tiene que hacer nada distinto de lo que ya haría.
Por qué se refuerzan los controles
La integridad del ejercicio no es una cuestión disciplinaria, sino aritmética. En el EIR de 2026 se presentaron 8.753 personas para 2.279 plazas, y lo que se reparte no es un aprobado sino un número de orden: la posición decide si se obtiene plaza y, sobre todo, cuál. Una ventaja obtenida por medios ajenos al examen no perjudica a un tribunal abstracto; desplaza hacia abajo a todas las personas que quedan detrás.
Ese desplazamiento se mide. En 2026, el último número de orden que llegó a elegir plaza fue el 4.501, en Geriátrica, según la reconstrucción publicada sobre los listados de adjudicación. Con 8.741 personas con número de orden, eso significa que el 48,5 % de quienes superaron el examen no llegó a elegir plaza. Cerca de la frontera, cada posición cuenta, y cada posición ganada indebidamente empuja a alguien al otro lado.
Qué significa en la práctica
Para quien va a examinarse con normalidad, la traducción es sencilla: no entres con nada electrónico. Ni relojes inteligentes, ni auriculares, ni dispositivos de cualquier tipo, aunque estén apagados y guardados.
- Lleva únicamente el documento de identificación original, el mismo aportado en la inscripción.
- Si usas reloj, que sea analógico de esfera y agujas.
- Deja el móvil fuera del aula, no en el bolsillo ni en la mochila junto a la mesa.
- Comprueba las instrucciones concretas de tu sede, que se publican con la convocatoria.
- Preséntate con margen respecto de la hora de llamamiento, que no es la del comienzo del ejercicio.
Parece obvio, pero cada año hay aspirantes excluidos por un descuido, no por intención. Con detección activa, el margen para el descuido desaparece.
Hay una consecuencia práctica menos evidente y que conviene resolver antes de enero: si el reloj inteligente queda fuera, hace falta otra forma de medir el tiempo. Cuatro horas y media sin referencia horaria se gestionan mal, y el reparto del ritmo es una de las pocas variables que se pueden entrenar sin estudiar una línea más. Un reloj analógico barato cumple, y conviene haberlo usado ya en los simulacros y no estrenarlo el día del ejercicio.
El día del examen, hora a hora
Conviene tener claras las dos horas de la orden, porque se confunden a menudo y no significan lo mismo:
| Momento | Peninsular | Canarias |
|---|---|---|
| Llamamiento | 13:00 | 12:00 |
| Comienzo del ejercicio | 14:00 | 13:00 |
| Duración del ejercicio | 4 h 30 | 4 h 30 |
Entre una hora y otra media el acceso al aula, la identificación y las instrucciones. El ejercicio termina de noche en pleno enero, y ese detalle tiene consecuencias sobre cómo conviene haber entrenado el último tramo. Ver los simulacros.
Lo que no es fraude, aunque lo parezca
Dos cosas que aparecen todos los años y no tienen nada que ver con los controles. La primera, las 10 preguntas de reserva: el cuestionario tiene 200 preguntas más 10 de reserva, y las de reserva solo entran en juego si alguna de las 200 se anula. En el EIR de 2026 se anuló una pregunta, la número 77, sustituida por una de reserva; el orden de magnitud honesto de las anulaciones está entre el 0 % y el 1 % del cuestionario.
La segunda, el cuadernillo de imágenes, que en el EIR fue de diez imágenes en 2025 y otras diez en 2026. Es material propio del ejercicio y solo lo tienen Medicina y Enfermería. Diez imágenes no son diez preguntas: una misma imagen puede servir a más de una.
Tres bulos que vuelven cada convocatoria
El mismo mecanismo que difunde una medida de control sin fuente difunde cada año tres afirmaciones falsas sobre el examen. Conviene reconocerlas:
| Lo que circula | Lo que dice la norma |
|---|---|
| «El examen de Enfermería tiene 175 preguntas» | Fueron 175 más 10 de reserva para las siete titulaciones hasta el examen de marzo de 2021. Desde el de enero de 2022 son 200 más 10 y 4 h 30. Nunca ha existido un cuestionario propio de Enfermería |
| «Hay que sacar al menos el 35 % de la media de los mejores» | Ese umbral se aplicó hasta 2021 y otro del 25 % después. Desde la Orden SND/888/2024 está suprimido: basta puntuación superior a cero. En 2026 solo 12 personas de 8.753 no lo lograron |
| «El cupo para quien no reside en España son 234 plazas» | Son 23. Las 234 son la reserva por discapacidad, que es otro cupo distinto |
Los tres tienen algo en común: fueron ciertos en algún momento o lo son de otra cosa. Por eso resisten tanto. La comprobación que los desmonta es siempre la misma —buscar la orden y leer el apartado— y cuesta menos que discutirlos.
Qué pasa si te excluyen
La consecuencia se mide en tiempo. Una exclusión no cierra la puerta para siempre —no hay límite de convocatorias en el EIR y el número de intentos no penaliza en el baremo—, pero cuesta un año entero: la siguiente oportunidad llega con la convocatoria siguiente, con nueva solicitud y nueva tasa. Ver presentarse otra vez.
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